jueves, 26 de noviembre de 2015

La psicoterapia





Hola a tod@s





Hoy me gustaría hablaros sobre la Psicoterapia. Como muchos de vosotros habéis podido descubrir la psicoterapia es un tratamiento de naturaleza psicológica. Las causas por las que las personas consultan una psicoterapia pueden ser por perturbaciones  emocionales que les hacen sufrir o por trastornos de comportamiento derivados de tales alteraciones en el afecto. Estas personas también podrían consultar por motivos físicos o médicos como por ejemplo sufrir cefaleas o migrañas, problemas en el aparato gastrointestinal, corazón, aparato circulatorio, aparato respiratorio, trastornos en el sistema nervioso (como por ejemplo el trastorno del sueño) o porque sencillamente no saben afrontar situaciones difíciles que surgen en la vida. También podríamos buscar una labor de prevención en el sentido de que pudiera haber posibles insuficiencias o desviaciones en el desarrollo del ser humano. Éstas podrían ocasionar algún tipo de desequilibrio o inseguridad ante la vida porque el comportamiento de los seres humanos no se halla nunca determinado por una sola causa sino que depende de multitud de factores o circunstancias diversas que se unen y potencian entre sí, como por ejemplo nuestra genética o nuestras relaciones desde el inicio de nuestra vida en la familia; junto con experiencias, aprendizajes y condicionamientos que han ido integrándose en nuestra personalidad. También influye el contexto social y cultural de nuestro entorno en el que nos hemos desarrollado.

En mi opinión la relación entre el psicoterapeuta y el paciente es el factor curativo, ello se confirma desde las teorías vinculares actualmente vigentes y revisadas. También podríamos añadir a este factor terapéutico de la terapia la pedagogía terapéutica que se da cuando damos consejos  y orientaciones al servicio del apoyo y comprensión de nuestra labor en la psicoterapia.


Un punto fundamental que tenemos que entender a la hora de pasar por un proceso psicoterapéutico es comprender el concepto de conflicto psíquico; esto es, la noción del conflicto intrapsíquico, que es cuando las perturbaciones emocionales son consecuencia directa de dificultades,  presiones, obstáculos provenientes del mundo externo.

 Por tanto, no sólo actuamos en una psicoterapia como consejeros intentando influir en las personas para que sigan este u otro comportamiento sino que pretenderemos anular o contrarrestar las consecuencias nocivas que provocan en el sujeto que las sufre.


 Por lo tanto la psicoterapia se realizara bajo los siguientes términos:


  • La psicoterapia se realiza con un sujeto que se presupone afecto de un conflicto psíquico.
  • El psicoterapeuta realizara la terapia con completa discreción, ósea, con plena confidencialidad.
  • La finalidad de la psicoterapia será la de  anular, hacer desaparecer o contrarrestar los efectos nocivos  de dicho conflicto.
  • La psicoterapia se realizara con una técnica previamente determinada por el marco terapéutico del que se orienta el psicólogo.
  • Se realizara con explicito conocimiento entre ambas partes. Con discreción en el secreto profesional.
  • Habrá unas pautas de sistematización, frecuencia, duración, marco externo, etc. previamente determinadas entre terapeuta y paciente.
  • La propia relación personal que se establece entre psicoterapeuta y paciente será el único agente terapéutico utilizado dentro de un proceso de diálogo o conversación confortante.


Entonces, y a continuación. podríamos decir que la psicoterapia es aquel procedimiento que pretende resolver el conflicto intrapsíquico o conflicto mental a través de la relación interpersonal entre la persona que lo sufre y un experto en este tipo de ayuda.


A la hora de poder explicar a qué nos referimos con conflicto psíquico diríamos que estamos señalando hacia una etiología psíquica en la que se pueden advertir una inadecuada evolución del desarrollo psicoinstintivo o psicosocial o educativo junto con la utilización masiva de mecanismos de defensa mentales (como exceso de negación o bloqueos de los afectos o postergación de los afectos, etc.), la debilidad del yo, labilidad emocional o regresión o desvalimiento que se traduce en un comportamiento infantil que no es adecuado a la edad del sujeto, etc.



Otros factores generales de demanda de psicoterapia que podríamos enumerar son:


- Las reacciones del duelo en la pena por la pérdida de alguien o algo.

- El aislamiento o la soledad de las personas en las grandes ciudades.

- La maternidad;  la preocupación de la madre por el devenir de su hijo.
- La fatiga y el agotamiento; como el llamado estrés o las alteraciones emocionales.
- Los problemas laborales; que pueden causarnos frustración y sufrimiento como la falta de empleo o de trabajo.
-Etc.


Con respecto a éste último me gustaría puntualizar de que en todos nosotros existe una necesidad biológica de actividad y su insatisfacción produce inquietud, pesimismo y apatía, además de las naturales preocupaciones económicas. Por otro lado, el trabajo es la base de la aceptación y estima por parte de otros y la condición indispensable para que cada individuo se sienta digno y valioso. La perdida del trabajo habitual implica una desintegración de las pautas y del estilo de vida que el sujeto a trazado para sí mismo, lo cual puede ser catastrófico para algunos. La inseguridad producida por un empleo inestable, en el peor de los casos por el desempleo, o un trabajo digno llega a afectar seriamente el estado psíquico de muchas personas.


En este sentido, toda psicoterapia es un “trabajo” de tipo psíquico que hacemos a través de nuestro propio pensamiento, planes y actos porque forman parte de nuestras estructuras sociales justas como el poder tener acceso libre a los bienes materiales o espirituales que el trabajo nos posibilita en un correcto desarrollo.
 

Para finalizar, terminamos diciendo que la psicoterapia es aquel procedimiento que prácticamente pretende la asistencia en salud mental y atención primaria como en la intervención de la ansiedad o estrés. También interviniendo en otros cuadros clínicos como agorafobia, complejo de inferioridad, inseguridad, perfeccionismo, sentimientos de culpa, ruptura de pareja o divorcios, celos, dependencia emocional, dificultad para encontrar pareja, problemas de comunicación, problemas de convivencia, relaciones tóxicas,  discusiones constantes, crisis de pareja, infidelidad, miedo al compromiso, ninfomanía, miedo al sexo, anorgasmia, disfunción eréctil o impotencia, parafilias, relaciones sexuales dolorosas, falta de deseo sexual, adicción al sexo, adicciones a las drogas, alcoholismo, cocaína, adicción a internet, adicción al móvil, adicción al trabajo, cleptomanía, compras compulsivas, control de la ira, procastinación, autocontrol emocional, cambios de hábitos, depresión, apatía, crisis existencial, crisis personal, duelo, trastorno bipolar, fobia social, asertividad, dificultades para hacer amigos o mantenerlos, miedo al rechazo social, síndrome de burn-out, mobbing, bullying, apoyo a padres primerizos, miedo al parto, insomnio, tartamudez, maltrato físico-psicológicos, traumas infantiles, fracaso escolar…   

Para muchas personas, y para algunos profesionales, la psicoterapia sigue siendo una especie de producto mítico de nuestra época contemporánea. No hay comparación con los recursos  terapéuticos físicos-químicos (o farmacológicos), cuya aplicación está basada mayormente en conocimientos fisiológicos del afecto y la emoción, también del pensamiento (la neuropsicología) que, se distancia un poco del interés genuino de lo que se llamaba a principios del siglo XX un científico investigador de la naturaleza, con respecto a las cuestiones humanas. Y no me parece que sea un producto del "misticismo moderno" porque sencillamente la psicoterapia ha sido un procedimiento muy utilizado por los médicos de antes y después de Cristo. La psicoterapia buscada por motivos de curación comienza con el deseo de ser curados, el paciente busca ayuda y en la acción (su acción de buscar) promueve un cambio. En el deseo hay una expectativa, una esperanza o una apertura hacia un Otro que pueda intervenir en nuestro problema. Nada ocurriría para nuestra salud (mental o física) si
fuéramos obstinadamente autosuficientes. Porque sin propósito, no hay proceso terapéutico.
Otro aspecto importante de este factor psicoterapéutico de la psicoterapia está en un antiguo adagio que nos viene de Hipócrates, y dice lo siguiente: "Lo que los medicamentos no sanan lo cura el hierro; lo que no cura el hierro, el fuego lo cura; lo que no sana el fuego debe considerarse incurable". Ahora diríamos que las enfermedades no las cura el medicamento, sino el médico. Aunque los médicos hablan de unas enfermedades distintas a las que yo menciono aquí, a esas "enfermedades" o modos de vida extraviados, leves-moderados-o graves como son los fenómenos psico, por un lado, y patológicos, por el otro; y unidos ambos. Ellos forman los mecanismos de las
enfermedades anímicas (en su raíz latina).

David Norberto Gascón Razé. Psicólogo en Madrid  
Tel: 636 55 45 62 
Email: dnd.gascon@cop.es
Página web: www.psicologo-david.gascon.es